La psicología infantil estudia el comportamiento del niño desde su nacimiento hasta su adolescencia. La psicología infantil estudia los factores biológicos y sociales que pueden afectar al desarrollo del niño. La adolescencia se inicia en la pubertad y marca la transformación del niño en adulto.
En psicología infantil se ha detectado que un comportamiento fácil de corregir a una determinada edad, si no se identifica a tiempo, puede convertirse en un trastorno más grave en edad adulta.
La psicología infanto-juvenil intenta conseguir un adecuado desarrollo psicológico del niño o adolescente ayudándole a superar problemas que se pueden presentar en las diferentes etapas evolutivas.
Descripción de las principales áreas de psicología infantil y psicología en adolescentes tratadas en nuestro centro de Majadahonda.
Conoce más detalles del Acoso escolar (Bullying), TDA y otras patologías en niños y adolescentes.
Detallamos los trastornos en niños y adolescentes. Uno de los más conocidos en la actualidad es el acoso escolar o Bullying. Está surgiendo una alarma importante en la comunidad educativa y en las familias, y todavía no se llevan a cabo procedimiento, ni protocolos al respecto. El bullying o cyberbullyin se puede producir en cualquier centro escolar, sin exclusión. . Le dedicamos un apartado para conocer sus características.
Detallamos otros trastornos infanto-juveniles para los cuales también ofrecemos ayuda y tratamiento
“Si ve a su hijo reflejado en alguno de estas problemáticas, no dude en consultar.”
Se cometen errores por descuido. Dificultad en mantener la atención en una actividad concreta. Cuesta escuchar, organizarse, pérdida de objetos.
Moverse o hablar en exceso. Dificultad para jugar, estar sentado, correr o saltar en situaciones inapropiadas. Impulsividad. Responder de manera precipitada interrumpiendo conversaciones.
Enfado o pataletas. Discusión con adultos. Desafío o rehuso a cumplir obligaciones. Molestar deliberadamente a otras personas. Acusar a otros de sus errores. Fácilmente molestado por otros.
Dificultad en iniciar o mantener el sueño. Dormir más horas de lo normal o necesidad de dormir durante el día y/o aparición de pesadillas, terrores nocturnos y sonambulismo.
Dificultad persistente en comer adecuadamente. Pérdidas de peso o dificultad en aumentarlo.
Malestar debido a una separación del hogar o de los padres. Dificultades en dormir, quejas sobre dolores físicos. Dificultad en dejar los niños en casa con adultos distintos a la familia.
Vocalizaciones o movimientos súbitos, rápidos y recurrentes que aparecen varias veces al día.
Dificultad en ser sociable reaccionando de manera inadecuada o evitando ser sociable. También excesiva familiaridad con extraños.
Inseguridad. Perfeccionismo. Necesidad de aprobación de los demás. Miedos. Fobias. Crisis de ansiedad.
Cambios en sueño. Baja concentración y autoestima. Apatía. Aislamiento. Tristeza. Falta de interés. Ideas sobre muerte y suicidio.
Excesiva limpieza y pulcritud en el orden, lavados prolongados, temor a contaminaciones.
Timidez. Fobia social. Conflictos con iguales. Aislamiento/abandono situaciones sociales.
Anorexia. Bulimia. Obesidad.
Bullying o acoso escolar es un maltrato entre iguales, especialmente en el entorno escolar, los niños no lo cuentan ni a padres ni profesores, debido al miedo y la vergüenza que el acosador provoca en el niño/a acosado. El bullying genera entre otros síntomas: menos concentración, parecer más distraído y descuidado, problemas de sueño, bajo rendimiento escolar, miedos nocturnos, tics. Dolores de cabeza y disminución del apetito son otros síntomas del acoso escolar. Ampliamos contenido pinchando de esta problemática.
Ansiedad ante exámenes. Bajo rendimiento. Problemas de concentración y atención. Abandono estudios.
Abuso de alcohol y otras drogas, o sustancias tóxicas.
Síntomas como aislamiento, depresión, cansancio y descuido en aseo personal, hostilidad, no se coopera en casa, incumplimiento de horarios, no se habla de los nuevos amigos, a dónde se va o qué se hace. Bajo rendimiento escolar. Cambios en comidas y sueño. Peor relación familiar. Desaparición de dinero o cosas de valor de la casa.
Los adolescentes españoles entre 14 y 17 años, se encuentran a la cabeza de Europa en riesgo de desarrollar más conductas adictivas a internet. Los síntomas son: sedeo intenso de repetir esa conducta, deterioro de las relaciones sociales, familiares (mayor agresividad), en rendimiento escolar o laboral; estado emocional desagradable cuando la actividad se ve interrumpida, y problemas de sueño y la conducta pasiva.
En GATCA estamos encantados de poder ayudarte. Contáctanos y encontraremos la mejor solución.