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Como ya se ha comentado, no existe una causa determinante del origen de los TCA, pero si una serie de factores que en en su conjunto facilitan la la aparición y el mantenimiento del problema. Entre éstos se encuentran, los factores familiares, dentro los cuales están los hábitos inadecuados de la alimentación. Éstos hábitos encierran una serie de creencias y mitos relacionados con la alimentación.

Existen una serie de errores frecuentes que cometemos o creemos en relación a la nutrición. En esta sesión pretendemos dar respuesta a todos vosotros que alguna vez habéis tenido dudas sobre si la alimentación que había en casa era la adecuada ( si era “engordante”, sana, etc), y de la utilidad de las dietas restricivas (de las revistas, de los anuncios, tv…).

Alimentos

1. Verduras y hortalizas

    • “Las patatas engordan”

Este alimento está presente hoy en multitud de combinaciones y presentaciones culinarias así como en diferentes procesos industriales que utilizan la fécula de la patata para elaborar distintos productos (aperitivos expandidos o algunos embutidos). Quizá  por este empleo se ha identificado, en general, a las féculas con la patata y a ésta con el exceso de calorías.  Lo que sucede como con cualquier otro alimento es que depende de la cantidad que se consuma y de la forma de preparación. Contiene un 75-80 % de agua, y no se puede considerar hipercalórica, puesto que si se toman cocidas o asadas aportan menos calorías que un filete de ternera o pescado, un yogur entero o un vaso de leche. Lo que acompaña a la patata es lo verdaderamente energético como la mantequilla,  las patatas chips, las salsas. Las patatas tanto cocinadas con su piel o fritas conservan su alto contenido de vitamina C, además de una fuente de potasio, y en menor medida de proteínas y fibra.

2. Las frutas

    • “La fruta de debe tomarse en ayunas o entre comidas”

Este mandamiento de la mayoría de dietas hipocalóricas, no tiene ningún sustento científico. Las calorías que aporta cualquier alimento son las mismas con independencia del día, o momento en que se ingiera. Otra cosa, es que tenga un alto poder saciante (por lo que es tulilizado para “matar la sensación de hambre). Si solo se toma fruta, se estaría tomando un porcentaje muy alto en agua, fibra y vitamintas, pero muy escasas proteínas (fundamentales en una dieta sana). Esto muchas veces tiene un objetivo “depurativo”, y en realidad es una gran “imprudencia”.

    • Las frutas secas han perdido la mayor parte de sus propiedades”

En realidad solo han perdido el agua debido a un proceso de deshidratación, sin que ello implique la pérdida de nutrientes. Al contrario, los retiene de forma concentrada, convirtiéndose en un alimento muy rico en fibra. Útil para los problemas de estreñimiento.

    • “Las castaña es uno de los frutos secos que más calorías posee”.

Exactamente todo lo contrario, es uno de los que menos calorías tiene, ya es un producto rico en hidratos de carbono, pero con escasa cantidad de proteínas y grasas y mucho más agua que los demás. Además es un alimento rico en fibra, vitamina B y E, fósforo y potasio.

3. Cereales

    • “El pan engorda”

Acertijo: “Qué pesa más un kg de hierro o uno de paja?”. En la solución encontramos la respuesta al mito. Es decir los alimentos “engordan” en función de dos cosas: su propia composición y las cantidades en que se consuman. Si el consumo es moderado, podemos asegurar que es recomendable. El tema está en los alimentos que acompañan al pan.

    • El pan tostado, pan de molde, colines, o corteza del etc, engordan menos que el pan”

La miga es más esponjosa, porque está más hidratada, y a igualdad de peso, contiene menos kcal. Que el pan tostado o la corteza. Además para mantener el pan tostado, colines o el pan de molde en condiciones óptimas durante varios días se le añade una pequeña proporción de grasas y aditivos que suman más calorías que el pan blanco fresco tradicional. Otra cosa es que el pan tostado produzca una mayor saciedad,  no se pueda untar en salsas, y ayude de alguna manera a no tomar calorías extras. Si queremos tomar algo menos de calorías podemos sustituir el pan blanco por el pan integral de barra. Así además estaremos tomando más fibra.

4. Legumbres

Forman un papel básico en una alimentación “sana” y “saludable”, identificada con la dieta “mediterránea”. Se ha demostrado recientemente que ayudan a mejorar el colesterol, controlar el azúcar y prevenir enfermedades gastrointestinales. Tiene un importante aporte en fibra.

    • Las legumbres engordan”

Las legumbres son un alimento aquilibrado, que engordan según se guisen. SI están estofadas con verduras y se les incorpora un poco de aceite en crudo engordarán mucho menos que si se guisan con chorizo, panceta o una fabada.

5. Leche y derivados

    • “ La leche desnatada contiene menos calorías que la entera”.

Esta idea, aunque cierta, en el caso de personas con problemas de descontrol, facilita el aumento de cantidad en la ingesta de leche desnatada, ingiriendo finamente cantidades mucho mayores de kcal. Ya que un “tazón” de leche desnatada contiene más calorías que un vaso de leche entera.

    • “El queso tipo burgos no contiene grasa”

Lo que es cierto es que tiene un bajo contenido en grasa (entre un 15-20%),  en cotas muy parecidas a algunos quesos de untar o de loncha. Por tanto también hay que controlar la cantidad

Un aspecto importante a considerar es que el contenido real de materias grasas que se pone en las etiquetas (MG), no indica la cantidad real de grasa que contiene el queso. Lo que señala es el contenido, pero referido al extracto seco, y no al contenido total del queso, porque la mitad del queso es agua.

6. Carnes

    • “La carne de cerdo es la más grasa”

 La carne de cerdo se considera grasa, porque se asocia en general al consumo de tocino, bacón, embutidos, salchichas, jamón, patés, etc. Tenemos que saber que la carne magra de cerdo (lomo, solomillo, paletilla o jamón), contiene poca cantidad de grasa, del orden del 2-4%. Es decir, una cantidad similar al pollo e incluso inferior a la carne de vacuno. Además buena parte de la grasa de cerdo es muy parecida al del aceite de oliva. El consumo de carne magra de cerdo se debe recomendar no sólo en la alimentación normal, sino también en las dietas del control de colesterol.

    • El cerdo, la manteca, el tocino son muy perjudiciales para la salud”

El cerdo criado en España, sobretodo el alimentado con bellotas, tiene una menor proporción de grasa saturada que la mantequilla, y el sebo de vaca. El principal problema de la grasa de cerdo, como de cualquier tipo de grasa, es su alto poder calórico, pero no se han encontrado efectos nocivos. Por ejemplo el sabor que confiere la manteca de cerdo en la elaboración de repostería, es único.